La candidiasis masculina o candidiasis en los hombres

La candidiasis es una infección fúngica que puede afectar a los genitales y, aunque es mucho más común entre las mujeres, también afecta a los hombres. La candidiasis es una erupción que afecta a la cabeza del pene (el glande) y al prepucio. La erupción también se conoce como infección por hongos, cándida, balanitis, candidiasis y moniliasis.

¿Qué es la candidiasis masculina?

La candidiasis masculina es causada por el hongo también llamado levadura, la cándida, de ahí que se hable de cándida en el hombre.

La candidiasis no es una infección de transmisión sexual pero a veces se puede desarrollar después de haber tenido relaciones sexuales. En estos casos,  se recomienda que las relaciones con una pareja femenina con candidiasis, se realicen siempre con protección mientras la infección de la mujer no disminuya.

Una de las primeras manifestaciones de la candidiasis genital en los hombres es el sarpullido con picazón en el pene. Otros síntomas pueden incluir el enrojecimiento de la piel, irritación y picazón alrededor de la cabeza del pene, y bultos debajo del prepucio o dolor al orinar y durante las relaciones sexuales. En cualquier cas, hay que diferenciar entre balanitis y balanopostitis, siendo la primera la que afecta a todo el glande y la segunda cuando se extiende al prepucio, alrededor del cual pueden aparecer unos pequeños bultos de color amarillento.

Los tratamientos antimicóticos orales o locales pueden ser utilizados para tratar estos síntomas de la candidiasis pero para terminar con la enfermedad, será necesario acabar con la candidiasis intestinal que siempre está detrás de una candidiasis masculina. Para ello, pueden seguirse dietas anti-hongos.

Por otra parte, una buena higiene también ayuda a tratar la candidiasis ya que las infecciones por hongos prosperan en lugares del cuerpo donde la temperatura y la humedad son mayores.

Síntomas de la candidiasis masculina

La cándida puede tener presencia en la cavidad oral, en el tracto digestivo y en los genitales, aunque el sistema inmune tiene una acción de control.

En cuanto a los síntomas de la candidiasis masculina, los hombres con candidiasis genital pueden experimentar:

Alrededor de la cabeza del pene:

  • Enrojecimiento de la piel
  • Hinchazón
  • Irritación y dolor
  • Picazón
  • Inflamación
  • manchas blancas en la piel.

En el Prepucio:

  • Secreción espesa y grumosa debajo del prepucio, que produce un olor desagradable
  • Dificultad al tirar hacia atrás el prepucio (fimosis).

Dolor:

  • Al orinar
  • Durante el acto sexual.

Causas de la candidiasis masculina

El hongo cándida se encuentra naturalmente en el cuerpo y en la piel -es normal que el microbio esté allí-. Cada ser humano es colonizado por el hongo pero a niveles que normalmente no causan problemas. Existe evidencia de levadura en el pene en hasta una quinta parte de los hombres que no tienen signos o síntomas de balanitis.

La candida albicans causa problemas solo bajo ciertas condiciones que le permiten prosperar y crecer a niveles que dan lugar a la candidiasis. Nuestro sistema inmunológico y la ecología natural de las bacterias normalmente mantienen a la población de hongos bajo control, pero si el equilibrio se altera el hongo puede prosperar. Un ejemplo de esto se observa en los recién nacidos que pueden ser afectados por este trastorno mientras desarrollan una flora microbiana equilibrada.

Los siguientes factores de riesgo hacen que la candida en los hombres sea más probable:

  • Antibióticos. Si tratamos una infección bacteriana con antibióticos de amplia gama puede suceder que los hongos crezcan, porque las bacterias sanas que mantienen la cándida bajo control también son aniquiladas junto con la infección bacteriana nociva.
  • Corticosteroides. Estos fármacos están identificados con un mayor riesgo de candidiasis.
  • Inmunosupresión. Una inmunidad debilitada reduce las defensas del cuerpo contra el hongo y así permite a la Cándida crecer. La infección por VIH es un ejemplo de enfermedad que debilita la inmunidad.
  • Diabetes. Es una enfermedad de riesgo porque los niveles de glucosa en la sangre promueven la levadura y afectan las defensas inmunitarias.
  • Los hombres no circuncidados con mala higiene – los hombres que no han sido circuncidados tienen un espacio húmedo, oscuro, caliente debajo del prepucio que es favorable para el crecimiento de la levadura.
  • La higiene personal. Lavarse demasiado con jabones, geles de ducha, etc, puede irritar el pene y provocar una infección por hongos, lo cual es más posible en la piel dañada. Al desarrollarse en ambientes húmedos, si no secamos bien la zona de los genitales después de la ducha, el hongo se desarrollará más fácilmente.

Test y diagnóstico de la candidiasis masculina

Los hombres que han sido diagnosticados y tratados por cándida en el pene antes, pueden intentar tratarse a sí mismos si tienen los mismos síntomas otra vez. Si la  erupción desaparece, esto confirma el diagnóstico y evita la necesidad de ver al médico.

Si esta es la primera vez que un hombre tiene síntomas, o si no hay respuesta al tratamiento habitual, es importante consultar a un médico porque el diagnóstico profesional puede descartar problemas alternativos (diagnóstico diferencial) o problemas de fondo, como la diabetes, que predispone a los hombres a la infección.

Por lo general es suficiente para un médico hacer preguntas acerca de la erupción (tomar una historia clínica) y examinar el pene para confirmar un diagnóstico de la candidiasis y así es como la mayoría de las clínicas determinan el problema

Si el médico no está seguro del diagnóstico, y sospecha que puede haber otra causa de la erupción, o considera que va a ser un caso grave, podría tomar una muestra alrededor del glande del pene y bajo el prepucio, y enviar esta muestra para cultivo en el laboratorio del organismo y el típico aspecto microscópico de las esporas e hifas. Otro método de laboratorio consiste en obtener una diapositiva de la zona afectada y el envío de esta para la evaluación bajo un microscopio.

Debe hacerse una biopsia para detectar heridas o úlceras persistentes que no se curan

Hay evidencias de levadura en hasta una quinta parte de los hombres que no tiene ningún signo o síntoma de balanitis.

En Biosalud disponemos de un test específico para detectar la candidiasis: CANDITEST®.  Es un análisis de orina en el que detectaremos los hongos y bacterias patógenas así como las deficiencias nutricionales. Nos indica la existencia de diversos metabolitos correspondientes a infecciones intestinales, bacterianas y fúngicas

¿Cómo tratamos la candidiasis masculina en Biosalud?

El tratamiento es fundamental. Por prescripción interna, consistirá en la toma de determinados productos, medicamentos homeopáticos o no, complementos nutricionales, etc; en resumen, lo que sea necesario para atacar a los hongos y crear el terreno menos adecuado para ellos.

Para ello, no sólo realizamos un tratamiento local (escroto, ingles, zona del pene), sino que también tenemos que ir a las causas, que siempre están a nivel intestinal. Es importante un estudio previo del intestino. Y en el intestino va a haber una alteración de la mucosa y de la flora intestinal que requiere un tratamiento. En este tratamiento, utilizaremos homeopatía, biorresonancia, tratamientos antifúngicos naturales y la alimentación o dieta específica para candidiasis, entre otros.

Dieta para curar la candidiasis

Respecto a la dieta para curar la candidiasis, es básico eliminar los hidratos de carbono: pan blanco, levadura o alimentos que contengan las cándidas. No vamos a tomar levadura de cerveza. No vamos a tomar cerveza o bebidas fermentadas como el vino, tinto, claro, rosado, champanes, sidra.

¿Cómo pueden los hombres prevenir la candidiasis? Medidas de higiene

Una buena higiene previene y ayuda a tratar la candidiasis ya que las infecciones por hongos pueden vivir en lugares húmedos y cálidos.

En los hombres en el prepucio, la falta de higiene por debajo de él puede conducir a la acumulación de una sustancia llamada esmegma que puede causar irritación.

Los servicios de salud dan los siguientes consejos prácticos

  • Ayudar  a limpiar una infección con el lavado del pene cuidadosamente con agua tibia– una ducha es mejor que un baño
  • Los hombres también deben tratar de evitar el jabón medicado y muy perfumado, el  baño de burbujas, los aerosoles genitales y desodorantes, y cualesquiera otros irritantes, como los desinfectantes y antisépticos.
  • Después de lavar, secar cuidadosamente el pene para privar a los hongos de las condiciones de humedad que le ayudan a prosperar
  • Utilizar ropa interior holgada y de algodón para ayudar a mantener la piel y el pene seco y fresco. Hay que evitar usar ropa apretada (como jeans ajustados) o ropa de fibras sintéticas (como la ropa interior de nylon) que impide la ventilación.
  • Los estudios han demostrado que el tratamiento de la pareja masculina de una mujer que tiene vulvovaginitis recurrente reduce los ataques de candidiasis.

 

Las infecciones intestinales por hongos pueden resultar en candidiasis

Las infecciones intestinales pueden tener diferentes causas. Sin los hongos están detrás, debemos tener cuidado con la aparición de otras enfermedades como la candidiasis.

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¿Cómo podemos saber si tenemos cándida en la boca? Tratamiento integrativo y dieta alimenticia para evitarlo

La candidiasis oral o muguet es una infección que se manifiesta en la boca por la presencia en el intestino del hongo Candida albicans. ¿Cómo podemos identificarla? ¿Tiene una solución definitiva? En esta entrada resolvemos todas tus dudas sobre una afección que puede comprometer seriamente tu salud.

Manifestaciones de la candidiasis en la boca

En condiciones normales, este hongo no produce ninguna enfermedad. De hecho, tiene unas funciones metabólicas específicas en el organismo. Gracias al trabajo de las defensas y bacterias de tu boca e intestino, se mantiene a raya y no presenta manifestación externa alguna.

Sin embargo, cuando estas barreras naturales fallan, hay una mala higiene oral o se lleva un tratamiento prolongado de antibióticos o corticoides, puede crecer hasta derivar en una enfermedad crónica. Esta infección bacteriana puede tener su origen en un desequilibrio de la microbiota intestinal; el hongo cándida puede crecer en exceso y romper el balance de células y microorganismos del intestino.

Incluso los recién nacidos y lactantes pueden padecer esta candidiasis oral, pues no tienen totalmente desarrollado su sistema defensivo.

Los principales signos de la infección son:

– Puntos o placas blanquecinas o grisáceas en el interior de la boca, las encías o la lengua que pueden llegar a sangrar si se raspan durante el cepillado.

– Sensación de quemazón en la lengua.

– Dolor de garganta y molestias al tragar.

No obstante, siempre es conveniente que, si se detectan los síntomas, sea un especialista el que diagnostique la afección tras analizar un cultivo con las muestras tomadas.

Consecuencias de este trastorno

Existen muchos tipos de candidiasis (oral, genital, intestinal…), aunque todas encuentran su origen en el tracto gastrointestinal. Cuando el hongo crece demasiado en esta zona del cuerpo por una alteración del sistema inmune, se daña nuestra flora intestinal.

La candidiasis oral puede llegar a afectar también a la faringe y el esófago, de ahí la importancia de acudir cuanto antes a consulta para un diagnóstico temprano.

En los casos más graves (generalmente, pacientes inmunodeprimidos), puede degenerar en una enfermedad crónica que se extiende al cerebro, los ojos, el corazón o el torrente sanguíneo, algo que pone en grave riesgo la vida del afectado. La candidiasis, es además un factor de riesgo para otro tipo de enfermedades, incluso la depresión.

Tipos de tratamientos

Para prevenir complicaciones, lo principal es que frenes el avance de la infección. Afortunadamente, la candidiasis oral tiene tratamientos efectivos que permiten una rápida mejoría de los síntomas.

Agua y bicarbonato, una solución natural para los bebés

No suele recetarse un tipo de tratamiento concreto para los bebés, ya que se cura de forma natural en menos de quince días. Para prevenir molestias, puedes lavar con frecuencia el interior de la boca con agua y bicarbonato. Si persistiera pasadas esas dos semanas, acude al médico para que valore el uso de jarabes antifúngicos.

En jóvenes y adultos

En este segmento poblacional, el tratamiento depende del origen del problema. Si la causa que genera la candidiasis es la ingesta prolongada de antibióticos, te recomendamos seguir una dieta rica en preparados con lactobacilos (por ejemplo, el yogur) para restablecer la flora bacteriana debilitada.

Para el resto de casos, lo habitual es emplear medicación antifúngica en formato jarabe o pastilla, así como colutorios y productos de higiene dental con acción antimicótica. Sin embargo, este tipo de tratamientos son sobre todo sintomáticos y no llegan a corregir el desequilibrio bacteriano.

Los tratamientos de medicina integrativa tienen en cuenta el estilo de vida del paciente, las causas de la enfermedad y diseñan el tratamiento para atacar la enfermedad desde el origen.

No olvides que la prevención es fundamental. Aunque la infección aparezca más frecuentemente en personas con un sistema inmunitario deprimido, tu estilo de vida y tu alimentación pueden aumentar el riesgo de padecerla: si tu dieta es rica en harinas refinadas y azúcares, si tomas habitualmente alcohol, etc. Por último, si usas normalmente un inhalador de corticoides, recuerda lavarte bien la boca después de cada uso.

LEE NUESTRO ARTÍCULO SOBRE ALIMENTACIÓN Y CANDIDIASIS

Por todo esto, la medicina integrativa, aquella que engloba la tradicional y la natural, es la respuesta más eficaz contra la candidiasis oral. Sin equilibrio en la flora bacteriana, la recaída está asegurada por mucha medicación que tomes. Solo con un tratamiento integral basado en medicamentos y cambios en hábitos alimenticios podrás restablecer tu salud.

Candidiasis, todas las respuestas

La infección por cándida es una dolencia más común de lo que parece y afecta a numerosas personas sin que sean conscientes de ello porque, para muchos, es la gran desconocida

Hay casos a nivel gástrico, renal, genital, pulmonar e incluso del sistema nervioso central. La infección por cándida puede aparecer en casi todo nuestro cuerpo. Se trata de una dolencia más común de lo que se piensa y son muchas las personas que tienen candidiasis. Unas la padecen de forma recurrente y otras, ni siquiera son conscientes de que la tienen. De hecho, se habla de ella como una epidemia oculta en nuestro tiempo.

Si tienes molestias intestinales, sientes pesadez e hinchazón después de algunas comidas, sufres digestiones pesadas, tienes gases intestinales, estás irritable y te enfadas con facilidad o tienes bajones emocionales y no sabes por qué, es posible que padezcas una candidiasis. ¿Quieres saber más sobre esta patología? Estos son algunos aspectos que igual no sabías y que te ayudarán a conocerla, reconocerla y a hacerle frente.

¿Qué provoca la candidiasis?

La candidiasis es una infección causada por el crecimiento excesivo de la Candida Albicans, un hongo que, normalmente, vive en tu intestino en armonía y equilibrio gracias a la acción de la flora bacteriana. Pero cuando esta se altera, el hongo escapa al control de tus defensas naturales, se multiplica y, a veces, puede volverse demasiado abundante, extenderse a diversas partes del cuerpo y desarrollarse allí.

Entre los factores que pueden favorecer su desarrollo, figuran desde una dieta rica en carbohidratos, un exceso de ingesta de azúcar, el abuso del alcohol o un bajo consumo de verduras y de alimentos no procesados, hasta un tratamiento prolongado con antibióticos, el consumo de anticonceptivos y esteroides o el estrés y la falta de descanso.

¿Cuáles son sus principales síntomas?

Cuando crece, la cándida puede extenderse a diferentes partes del cuerpo. Por eso, los síntomas pueden ser diferentes y afectar de forma distinta:

  • En el aparato digestivo, los síntomas suelen ser gases, hinchazón, mala digestión, estreñimiento, diarrea, ardor, mal aliento o síndrome del intestino irritable, entre otros.
  • También hay síntomas somáticos y alergias que se presentan como hormigueo, congestión nasal, migrañas, dificultad para respirar, presión en el pecho, pérdida de peso o falta de deseo sexual
  • Puede manifestarse como una fatiga crónica, pérdida de memoria, insomnio, trastornos del sueño, frecuentes cambios de humor o nerviosismo
  • Cuando afecta a la piel, el pie de atleta, los sarpullidos crónicos, el picor anal o la urticaria son sus síntomas más comunes.
  • En el aparato genitourinario pueden aparecer Infecciones vaginales, prurito vaginal, insatisfacción en la vida sexual, retención de líquidos, problemas de próstata,…

Es una enfermedad leve que puede llegar a ser peligrosa en algunos casos

De todas las infecciones fúngicas, la candidiasis es la más frecuente en España. Según se publicó en el artículo “Aspectos actuales de las enfermedades invasoras causadas por Cándida y otros hongos levaduriformes” de Javier Pemán y Guillermo Quindós, esta patología causa mortalidad y es que, aunque para la mayor parte de los afectados la candidiasis es una enfermedad leve, en algunos casos  puede ser peligrosa, sobre todo entre pacientes que se encuentran en la UCI o personas con inmunodeficiencias, ya que, en estos casos, la cándida puede pasar a la sangre y provocar infecciones más graves. Además, un nuevo estudio llevado a cabo por el doctor David B. Corry revela que la Candida albicans puede causar problemas de memoria y anomalías cerebrales que se parecen a las características del Alzheimer.

 

¿Sabías que el bazo puede ser un órgano clave para combatir la candidiasis?

Una reciente investigación de un equipo del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC) sugiere nuevas terapias para acabar con la candidiasis. El estudio describe una estrategia del sistema inmune para combatir la infección provocada por cándida, en la que el bazo funciona como un «cuartel general» donde las defensas se ponen a punto para acabar con la infección. ¿Cómo? De acuerdo con los resultados de la investigación, cuando los monocitos del bazo detectan la infección, comienzan a producir Interferón tipo 1 (IFN-1). Este, a su vez, induce la liberación de IL-15, la molécula que se encarga de activar a las células NK (que son las que detectan y eliminan infecciones por virus). Y estas activan los neutrófilos, que viajan hasta donde está la infección para acabar con el hongo.

 

¿Cuál es la mejor forma de detectarla?

Si tienes alguno de los síntomas asociados a la infección por cándida, una forma rápida de comprobar si padeces una candidiasis es realizarte una sencilla prueba en tu casa: el CANDITEST®. Este test de Biosalud, no es más que un análisis de orina, que permite medir hasta 77 parámetros de salud, como la existencia de infecciones por bacterias y hongos intestinales, marcadores del metabolismo de los ácidos grasos, carbohidratos, oxalatos, ciclo de Krebs, neurotransmisores pirimidinicos, ácido fólico.

 

Un tratamiento eficaz, personalizado y natural

Si el diagnóstico es candidiasis, en Biosalud podemos ayudarte a acabar con la infección. Protocolizaremos un tratamiento médico completamente personalizado, puesto que la misma causa no afecta de la misma forma a cada individuo. Eliminaremos los factores que provocan el crecimiento incontrolado de la cándida en tu organismo, aplicando, según cada caso, antifúngicos naturales, ozonoterapia, fotonterapia, terapia de Biorregulación electromagnética o una hidroterapia de colon.

 

¿Puedo combatir la enfermedad con la alimentación?

Pero además del tratamiento, tienes un aliado más cerca de lo que crees. La dieta es la principal defensa contra la cándida.. Siempre hay que limitar la ingesta de cualquier alimento que dé de comer a la levadura, como el alcohol, el azúcar y los edulcorantes dietéticos. Igualmente hay que eliminar los productos altamente procesados y apostar por aquellos saludables y orgánicos. Que no falten en tu alimentación las verduras de hoja verde, cebolla, puerro, tomate, legumbre (excepto guisantes), aguacate, quinoa y arroz integral, harinas de trigo sarraceno o espelta, germinados, pescado y pollo o huevos, así como un buen probiótico.

La candidiasis podría afectar también al cerebro

Tradicionalmente la candidiasis se ha considerado una infección genital y de transmisión sexual. Sin embargo, esta enfermedad que empieza en el intestino, puede ser crónica y traer graves consecuencias para la salud. Ahora se ha descubierto que puede ser causante de infecciones cerebrales y problemas de memoria.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado que seis de las diez mayores amenazas para la salud pública mundial están relacionadas directamente con las enfermedades infecciosas y afirma que está aumentando la resistencia de bacterias, hongos y parásitos a los antimicrobianos. En España las más frecuentes son las infecciones por bacterias multiresistentes, la gripe grave, la infección por VIH o la tuberculosis multirresistente.

Pero, ¿se encuentra la cándida en este ranking de enfermedades infecciosas? La incidencia de las micosis invasoras no es tan elevada como la de otras enfermedades infecciosas pero, de todas las infecciones fúngicas, la candidiasis es la más frecuente, especialmente en España, en Dinamarca y en EEUU, aunque es la que lleva una menor mortalidad asociada. Según se publicó en el artículo “Aspectos actuales de las enfermedades invasoras causadas por Candida y otros hongos levaduriformes” de Javier Pemán y Guillermo Quindós, su incidencia en nuestro país es de 200 casos por un millón de habitantes y con una mortalidad el 30 -50 por ciento.

Si bien la mayor parte de las candidiasis son leves, esta infección puede ser más peligrosa entre pacientes que se encuentran en la UCI y aquellos con inmunodeficiencias. También se asocia la candidiasis a enfermedades como la depresión y ahora, se la relaciona con la infección cerebral y los problemas de memoria pero ¿sabemos cómo se transmite? La candidiasis puede tener origen endógeno y exógeno.

Origen endógeno de la candidiasis:

  • por la colonización del aparato digestivo, en la mayoría de las ocasiones.
  • fallo en las barreras anatómicas y fisioquímicas. que facilita la entrada de la cándida en el torrente sanguíneo
  • la alteración de la microbiota por el consumo de antibióticos.

Transmisión exógena de la cándida

  • consecuencia de tratamientos tratamientos médicos y quirúrgicos
  • contagio por transmisión sexual y oral

Candida Albicans y su relación con la infección cerebral

Hace unas semanas, la revista Nature Communications publicaba un estudio que relacionaba la infección por cándida con la infección cerebral. En concreto, la investigación se centraba en la especie Candida Albicans y que puede atravesar la barrera hematoencefálica (las células endoteliales que cubren los capilares del cerebro) y desencadenar una inflamación.

“En el cerebro, las levaduras activan la actividad de la microglia, un tipo de célula inmunitaria que desarrolla mucha actividad ´comiendo y digiriendo´ la levadura. Además producen una cantidad de moléculas que tienen una respuesta inflamatoria”, explican. “Los granulomas que resultan de la inflamación comparten características con las placas beta-amiloide encontradas en la enfermedad e Alzheimer, lo que apoya estudios futuros sobre las consecuencias neurológicas a largo plazo de la infección sostenida por Candida albicans, afirman en el artículo.

Lo que llevó a los investigadores a realizar este estudio, como afirma uno de sus autores, David B. Corry, es que cada vez se observa con mayor frecuencia cómo los hongos son una de las causas más comunes de las vías respiratorias superiores y otras infecciones como la sepsis, asociadas a un mayor riesgo de sufrir demencia. Esta observación es lo que dio inicio a la investigación sobre las consecuencias de la candidiasis.

Como concluye el investigador, “los resultados nos llevaron a considerar la posibilidad de que, en algunos casos, los hongos también puedan participar en el desarrollo de trastornos neurodegenerativos crónicos, como el Alzheimer, el Parkinson y la esclerosis múltiple. Actualmente estamos explorando esta posibilidad». Por lo tanto, son necesarias futuras investigaciones que precisen cómo afecta la candida albicans al cerebro.

¿Cómo detectar la candidiasis?

Las manifestaciones más evidentes de la candidiasis se dan en los genitales o en la boca, de hecho, todavía se cree que son enfermedades exclusivamente de transmisión sexual, pero van más allá. El órgano al que más afecta, donde se encuentra el origen de la candidiasis y donde mayores consecuencias puede traer para la salud, es el intestino.

La candidiasis intestinal puede ser una enfermedad crónica si no se diagnostica. Al análisis de la microbiota o de la permeabilidad del intestino nos puede decir si la cándida ha invadido nuestro organismo.

Podemos detectar la candidiasis intestinal de dos formas:

  • por la presencia de alguno de estos síntomas inespecíficos de manera conjunta: depresión o ansiedad, cansancio y confusión mental, gases, después de las comidas o no, retención de líquidos, distención abdominal o dolor de cabeza.
  • con un análisis: si observamos esos síntomas inespecíficos y no hemos obtenido un diagnóstico claro, es posible que tengamos candidiasis. Existen análisis como los de Biosalud en Tu Casa como el CandiTEST® o el GutCHECK Orina que te permitirán conocer el estado de salud de tu intestino y establecer un plan de tratamiento adecuado.

Biosalud Day Hospital, reconocido por su innovación por el Gobierno de España

La Agencia de Certificación en Innovación Española ha reconocido el protocolo de diagnóstico y tratamiento de la candidiasis crónica de Biosalud Day Hospital.

Biosalud Day Hospital se ha caracterizado desde su origen por la innovación. El desarrollo de métodos y procesos de diagnóstico, así como de terapias y tratamientos ha estado ligado a nuestra inquietud por resolver los problemas de salud de nuestros pacientes.

Uno de los ámbitos en los que destacamos es en el tratamiento de la candidiasis crónica. Los hallazgos en relación a esta enfermedad, su relación con la salud intestinal o como desencadenante de otras patologías, nos han llevado a establecer un método diagnóstico y de tratamiento que ha sido reconocido por la Agencia de Certificación e Innovación Española.

El diploma que nos otorga este organismo independiente certifica que desde Biosalud Day Hospital, hemos introducido una innovación médica y, concretamente, en relación con la candidiasis crónica.

Certificado Innovación Candidiasis

Desde la medicina convencional, el tratamiento de la candidiasis suele ser sintomático, pero lo cierto es que la proliferación del hongo en los genitales o en la boca (los tipos de candidiasis más comunes), son sólo manifestaciones de un problema crónico que afecta al intestino. La candida albicans es un hongo que vive en nuestro cuerpo pero si se desarrolla de forma excesiva, rompe el equilibrio de la microbiota, donde reside nuestro sistema inmune. La importancia de detectar el crecimiento de la cándida es, por tanto, de suma importancia para nuestra salud.

En Biosalud Day Hospital conocemos los síntomas de esta enfermedad y analizamos su influencia sobre las patologías con las que nuestros pacientes acuden a la clínica. El protocolo de tratamiento que aplicamos debe seguirse con un gran compromiso por parte del paciente ya que debe seguir de forma rigurosa nuestras pautas personalizadas.

Reconocimiento a la innovación por el Gobierno de España.

Por otra parte, la Dirección General de Investigación, Desarrollo e Innovación dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades nos ha concedido el sello Pyme Innovadora que se otorga a todas aquellas empresas que acreditan su carácter y capacidad de innovación.

En Biosalud Day Hospital incorporamos procesos, técnicas o terapias nuevas sobre aquellas que ya venimos desarrollando, o se llevan a cabo desde la medicina convencional.

 


 

¿Podemos prevenir las enfermedades que afectan a la salud digestiva?

Existen numerosas enfermedades que afectan a la salud digestiva. Algunas provocan leves molestias en el día a día y otras revisten mayor gravedad o son crónicas. Aunque las medidas preventivas no garantizan que no desarrollemos una enfermedad, lo cierto es que reducen los riesgos y mejoran nuestra calidad de vida.

Las enfermedades que deterioran la salud digestiva son numerosas y van desde las intolerancias alimentarias hasta las enfermedades autoinmunes o incluso el cáncer. Además, muchas de ellas pueden tener un origen genético. En esta diversidad, hay unas pautas de prevención comunes: cuidar la alimentación y el estilo de vida. Lo que comemos cada día es fuente de salud y por tanto, mantiene alejadas las enfermedades.

Te explicamos cuáles son las enfermedades del aparato digestivo más comunes y cómo puedes detectarlas y prevenirlas:

Candidiasis

El crecimiento excesivo del hongo cándida albicans rompe el equilibrio de la microbiota y, además de presentar unos síntomas muy concretos, puede ser fuente de otras patologías, ya que afecta al sistema inmunitario.

Entre los síntomas que nos avisan si padecemos candidiasis está la hinchazón y el dolor abdominal y los gases. Además, debemos tener en cuenta que esta enfermedad también está relacionada con la depresión y los estados de ánimo bajos.

Prevención de la candidiasis: el consumo de verduras frescas y fruta, así como de lácteos, es fundamental. Además, puedes evitar el consumo de azúcar, harinas refinadas, alcohol y fermentados y reforzar su alimentación, si es necesario, con específicos probióticos. El estrés y los estados emocionales desequilibrados, también influyen en la infección por cándida.

Además de la alimentación, terapias como la hidroterapia de colon son buenos aliados para mantener la salud intestinal, ya que eliminan los residuos tóxicos del intestino.

En Biosalud en Casa disponemos de kits de análisis que te permitirán conocer desde casa, si padeces candidiasis intestinal. Nuestros tests Canditest y GutCheck Orina pueden ser un primer paso fiable que te permitirá evitar que el hongo se extienda y llegue a desarrollarse en los genitales, en la piel o en la boca.

Enfermedad de Crohn

Esta es una enfermedad autoinmune que afecta a la mucosa intestinal y provoca inflamación en el sistema digestivo, además de dolor a las personas que la padecen. Otros síntomas muy definidos son la diarrea o la pérdida de peso.

Las úlceras en el intestino o la dificultad para absorber nutrientes son complicaciones que se pueden presentar, deteriorando de forma grave la salud. Como en otras enfermedades autoinmunes, puede parecer que no existe una cura, sin embargo la perspectiva de la medicina biológica ofrece grandes esperanzas para estos enfermos. El Método Biosalud con el que trabajamos se basa en el restablecimiento del equilibrio del intestino y fortalecimiento del sistema inmune.

Prevención de la enfermedad de Crohn. El sedentarismo, la obesidad o el tabaquismo, son aspectos que pueden influir en la aparición de esta enfermedad y, por tanto, un cambio de hábitos de vida y alimentación puede evitar que esta enfermedad aparezca. Sin embargo, no se ha establecido una causa concreta para su origen que podamos indicar como factor a prevenir.

Colitis ulcerosa

Al igual que la enfermedad de Crohn, esta es una enfermedad autoinmune que cursa con inflamación del colon y el recto y sus síntomas más representativos son la diarrea y el dolor abdominal. Esta enfermedad también puede provocar cansancio, anemia, hemorragia rectal o dolor en las articulaciones.

Aunque no se ha determinado un patrón genético, es cierto que entre el 5 y el 22 por ciento de las personas que padecen la enfermedad, tienen antecedentes en parientes de primer grado. Sin embargo, como en otras enfermedades la causa de su aparición responde a múltiples factores.

En Biosalud, para desarrollar nuestros tratamientos personalizados, buscamos la causa de la enfermedad. Para eso realizamos numerosas pruebas analíticas que nos ayudan a analizar de forma global todos esos factores que están influyendo para que la enfermedad se desarrolle. A partir de estos resultados, desarrollamos tratamientos personalizados que van eliminando, uno a uno, esos detonantes.

Prevención de la colitis ulcerosa. Una vez que se ha desarrollado la enfermedad, lo que podemos hacer es prevenir los brotes y mantenerla controlada. Comer y beber agua en pequeñas cantidades a lo largo de todo el día, evitar los alimentos ricos en fibra o la grasa y llevan una vida sin estrés, son actuaciones que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Hepatitis autoinmune

Esta enfermedad autoinmune afecta al hígado, destruyendo sus células. Se presenta con síntomas de cansancio, dolor abdominal impreciso, dolores articulares e incluso arañas vasculares en la piel y, aunque es una enfermedad poco frecuente, afecta sobre todo a mujeres jóvenes.

La hepatitis autoinmune puede evolucionar en una cirrosis hepática, por eso es muy importante su diagnóstico y tratamiento adecuados.

Prevención de la hepatitis autoinmune. Esta es una enfermedad que no se puede prevenir, sin embargo sí que podemos estar atentos sobre sus factores de riesgo, sobre todo las mujeres. Haber padecido una infección bacteriana o vírica, el uso de medicamentos para el colesterol o el antibiótico minociclina o astorvastatina – que se han asociado a la hepatitis autoinmune – o padecer otra enfermedad autoinmune previa, son algunos de los factores.

Enfermedad Celíaca

Esta enfermedad es una intolerancia permanente al gluten del trigo, la cebada, el centeno y la avena. De base autoinmune, provoca en las personas genéticamente predispuestas, una inflamación de las mucosas del intestino y unos síntomas que perjudican seriamente la salud.

Las personas que padecen esta enfermedad deben extremar el cuidado en su alimentación ya que la contaminación de los alimentos con una mínima porción de  gluten, puede provocar una reacción de náuseas y vómitos de forma inmediata. En cualquier caso, los síntomas de esta enfermedad van más allá: falta de apetito, pérdida de masa muscular, anemia o retraso en el crecimiento.

El 27 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermedad Celíaca para reivindicar el espacio de este colectivo de enfermos en la sociedad ya que el día a día se hace difícil por la atención a la alimentación que deben mantener.

Prevención de la enfermedad celíaca: desde el nacimiento se puede hacer por prevenir la enfermedad celíaca, especialmente si hay un antecedente genético, y es prolongar la lactancia materna de forma exclusiva, al menos, durante los seis primeros meses de vida del bebé. Más allá de esta medida preventiva, hay que tratar de comprobar si hay celiaquía cuando se da otra enfermedad autoinmune y enfermedades asociadas a la malabsorción de nutrientes.

Intolerancias alimentarias

En ocasiones nuestro organismo reacciona ante la ingesta de alimentos o sus aditivos. Si bien no es una reacción alérgica, lo cierto es que las personas con intolerancias hayan molestias en el día a día si no saben qué tipo de alimentos deberían evitar. Por otra parte, las intolerancias están cada vez más presentes en nuestra sociedad por la mayor toxicidad en el ambiente y en los alimentos.

Una intolerancia, si no dejamos de consumir los alimentos intolerantes, puede ir deteriorando nuestra salud poco a poco y afectar a nuestro sistema inmuntario. Por eso es tan importante realizar unas pruebas precisas de análisis de intolerancias como las que realizamos en Biosalud Day Hospital y que, incluso, puedes solicitar para realizar en casa con nuestros kits de análisis.

Prevención de las intolerancias: aunque no podemos alejarnos de la realidad que nos rodea, si podemos evitar los alimentos envasados y procesados, o los medicamentos, menos componentes tóxicos alojará nuestro organismo y, si somos intolerantes, la reacción del cuerpo con la ingesta de estos alimentos no tendrá efectos tan graves.

Como vemos, existen numerosas patologías relacionadas con el aparato digestivo. Una alimentación sana y equilibrada es fuente de prevención y de curación. La incorporación de buenos hábitos en nuestra vida y la opción por la alimentación ecológica, si bien no pueden prevenir enfermedades, mantendrán nuestro cuerpo en un estado mejor preparado para luchar ante los síntomas de una patología. Además, técnicas de higiene intestinal como la hidroterapia de colon son un tratamiento complementario inmejorable.

¿Qué alimentación debo seguir si tengo candidiasis?

La curación a través de la alimentación es especialmente importante en el tratamiento de esta enfermedad. Todo lo que “alimente” a la cándida debe eliminarse, pero también hay alimentos que recomendamos consumir en mayor medida.

La cándida albicans es un hongo que provoca una infección si crece de forma desmedida, pero ¿qué es lo que le hace crecer? De forma natural, la cándida forma parte de la flora intestinal y convive en equilibrio con otras bacterias y microorganismos. De hecho, es necesaria para el funcionamiento del organismo, pero tóxica cuando crece de forma desmesurada, y esto puede hacerlo por una multiplicidad de causas que debemos contemplar a la hora de hacer un diagnóstico.

La alimentación puede desencadenar la infección por cándida: es tan malo el exceso de azúcares e hidratos de carbono en nuestra dieta, como la carencia de otros nutrientes como el magnesio, las vitaminas B6 y B12 o el ácido fólico. Sin embargo, esto no sólo depende de lo que comemos sino también de cómo procesa nuestro organismo los alimentos o de la interferencia de otras sustancias.

De esta forma, el consumo de antibióticos, anticonceptivos orales y otras hormonas sintéticas o los tratamientos de quimioterapia pueden actuar como desencadenantes, bien rompiendo el equilibrio intestinal, bien debilitando el sistema inmunitario.

Además, factores como el estrés y la ansiedad prolongados en el tiempo o incluso un embarazo, pueden estar entre las causas de la candidiasis.

Para mantener a raya esta enfermedad crónica:

  • las verduras de hoja verde, cebolla, puerro, tomate, legumbre (excepto guisantes), aguacate, quinoa y arroz integral, harinas de trigo sarraceno o espelta, germinados, pescado y pollo o huevos, formarán parte de nuestra dieta habitual. Para endulzar las infusiones, podemos añadir estevia.
  • evitaremos el azúcar y los hidratos de carbono procedentes de harinas refinadas y alimentos procesados, las patatas, las zanahorias los champiñones y los hongos en general, y las frutas con mucho azúcar, la cafeína o la carne de cerdo, así como las levaduras y fermentados como los yogures, el pan, la cerveza o el vino.

En cualquier caso, la proporción óptima de estos alimentos vendrá dada por la dieta prescrita por un médico. En Biosalud Day Hospital consideramos que la dieta es una parte fundamental en el tratamiento de la candidiasis crónica y nos ayudará a reducir la presencia exagerada de cándida y, después, a reparar el organismo.

Etapas de la dieta para curar la candidiasis

  1. Limpieza
    El primer paso es eliminar las colonias de cándidas del organismo. Una dieta estricta de verduras al vapor y ensaladas crudas, con gran cantidad de agua e infusiones que nos permitan desintoxicar, nos ayudarán a limpiar el colon y eliminar el exceso de cándidas.

Esta primera parte puede hacerse dura al ser muy estricta, pero sólo durará unos días y nos preparará de forma adecuada para la siguiente fase.

2. Alimentación anti cándida
En esta segunda fase ya seguimos una dieta más equilibrada pero que excluye todos los alimentos que hemos mencionado antes: azúcar, verduras con almidón o cafeína, entre otros. Sin estos productos, la cándida no puede alimentarse y por lo tanto, no crecerá. Al mismo tiempo, la alimentación nos ayudará a reponer en el organismo los nutrientes que se ha llevado la candidiasis.

En nuestra alimentación añadiremos alimentos antifúngicos o probióticos como el yogur, la zanahoria o el nabo.

Los alimentos probióticos nos ayudan a reintroducir bacterias buenas a nuestro intestino que desplazarán a la cándida y regularán la acidez del estómago, además de estimular el sistema inmunológico.

Los antifúngicos, por su parte, tienen la capacidad de romper las paredes celulares de la levadura cándida. El pomelo, el ajo o el aceite de coco contienen ácido caprílico , un potente antifúngico necesario en la dieta.

3. Reintroducción de alimentos
Aun superada la enfermedad, no podemos volver al estilo de alimentación que nos llevó a padecer candidiasis ya que la dieta es una de las causas de la enfermedad. Poco a poco, introduciremos alimentos como las frutas bajas en azúcar, todas las legumbres y las verduras y hortalizas, incluso las que tienen alto contenido en hidratos de carbono.

En cualquier caso, debemos procurar cambiar nuestra dieta para siempre, eliminando el azúcar y las harinas refinadas, especialmente.

¿Cómo daña la cándida albicans nuestro organismo?

La candidiasis crónica o intestinal, es una enfermedad que no se diagnostica con frecuencia. Al contrario que la candidiasis oral o genital, que siempre esconden una candidiasis intestinal, ésta no se manifiesta con síntomas visibles y conlleva un conjunto de manifestaciones que no suelen identificarse con esta enfermedad (gases o hinchazón, fatiga, aumento de peso, depresión, insomnio, entre otros).

Sin embargo, la candidiasis es una fuente importante de toxicidad para nuestro organismo. Cuando el crecimiento del hongo debilita las baterías beneficiosas del intestino, es capaz de atravesar las paredes de este órgano, liberando toxinas en el torrente sanguíneo.

Esta liberación de subproductos tóxicos, con concreto el acetaldehído, daña los tejidos y el sistema inmunológico y, en el hígado, se convierte en alcohol, lo que puede producir un mayor debilitamiento del organismo.

¿Es la candidiasis una enfermedad contagiosa?

La candidiasis es una enfermedad infecciosa que puede contagiarse, aunque lo más habitual es que la infección surja por un conjunto de causas que se dan en el organismo de la persona que contrae la enfermedad.

Cuando hablamos de candidiasis, nos referimos a una infección por el hongo candida albicans que, presente de forma natural en el intestino y en la zona vaginal, crece de forma desproporcionada. Las causas de este desequilibrio, o disbiosis, pueden variar en función del paciente y, al contrario de lo que se piensa, no siempre se deben a un contagio ni se transmite necesariamente a través de las relaciones sexuales.

De hecho, la candidiasis más común es la candidiasis crónica, una infección en el intestino que hace que puedan aparecer, posteriormente, una candidiasis vaginal o una candidiasis oral. La candidiasis crónica, sin embargo, no se diagnostica como tal ya que presenta unos síntomas inespecíficos que no se relacionan con esta enfermedad. Por lo tanto, hay muchos pacientes que acuden al médico con una candidiasis vaginal, por ejemplo, y sólo son tratados por los síntomas específicos (picor y secreción principalmente), por lo que la enfermedad no termina por curarse.

Aunque hay controversia al respecto, lo cierto es que en Biosalud Day Hospital vemos como la candidiasis crónica está detrás de numerosas enfermedades. Los pacientes describen diferentes síntomas como estreñimiento, dolor muscular, dolores de cabeza, gases, distensión abdominal, depresión, sensación de resaca, deseo de comer carbohidratos o insomnio, entre otros.

Las pruebas específicas para detectar la candidiasis que hemos desarrollado en Biosalud, nos permiten tratar esta enfermedad y avanzar de forma eficaz en la curación del paciente. Con un tratamiento personalizado no sólo curaremos la candidiasis sino también otras patologías asociadas.

Entonces ¿se contagia la candidiasis?

La respuesta es sí. Lo cierto es que la candidiasis es una enfermedad muy contagiosa por vía oral o genital e incluso por contacto de la piel. Las relaciones sexuales son un factor de riesgo si uno de los miembros de la pareja padece candidiasis y el canal del parto puede ser un punto de contagio del bebé al nacer si la madre presenta la enfermedad (transmisión vertical).

Para prevenir el contagio de la candidiasis por contagio sexual, es importante que en una pareja, sean los dos miembros quienes se realicen las pruebas diagnósticas para evitar nuevos contagios después de un tratamiento.

En cualquier caso, se dan unos factores de riesgo que favorecen este contagio:

– elevado consumo de azúcar y de hidratos de carbono refinados
– consumo de anibióticos
– estrés crónico
– exposición a elementos tóxicos de manera frecuente
– exposición a mentales pesados
– inmunodepresión derivada de alguna enfermedad

Es importante diagnosticar de forma correcta la enfermedad y determinar si, detrás de una candidiasis oral o vaginal, padecemos una candidiasis crónica que pueda influir en la aparición de otras enfermedades como el síndrome de intestino irritable y otras enfermedades crónicas hasta la depresión, las migrañas, el síndrome premenstrual.

El muguet o candidiasis oral en los bebés ¿puedo prevenirla?

El muguet es un problema muy habitual en recién nacidos y lactantes de hasta seis meses, que se puede evitar con unas medidas básicas de higiene o tratando a las madres con infección por Cándida para que no haya contagio.

¿Tu bebé ha bostezado y le has descubierto unas manchitas blancas que cubren su lengua?. Puede que sean restos de leche digerida o regurgitada. Pero si al tratar de limpiarla no se va y, además, has notado que últimamente llora cuando mama, toma el biberón o succiona el chupete –como si le molestara- es posible que tenga una candidiasis oral, también conocida como muguet. No te asustes, porque es una infección fúngica superficial, bastante frecuente en recién nacidos y lactantes menores de seis meses (aunque puede contraerse a lo largo de toda la infancia) y que se trata con facilidad.

Y es que a la hora de reconocer una candidiasis oral en un bebé, su manifestación más común es la aparición de una capa blanquecina espesa que cubre la lengua y que puede extenderse al paladar, a la cara interna de las mejillas e incluso a la faringe, en los casos más extremos, provocando afonía. Además, en ocasiones cuando un pequeño tiene muguet oral, puede desarrollar también la llamada candidiasis del pañal, caracterizada por lesiones en el área perianal y provocada por el paso de los hongos de la boca a la zona del pañal a través del aparato digestivo.

Seguro que te preguntas qué es lo que ha causado la candidiasis oral en tu bebé. Lo primero que tienes que saber es que es una infección provocada por el hongo Candida albicans (), presente en nuestro organismo. Pero mientras el sistema inmunitario de un adulto ayuda a mantener estos microrganismos bajo control, la inmadurez del sistema inmunitario de los bebés puede facilitar la multiplicación exagerada de hongos, provocando la infección.

Causas más comunes del muguet

No obstante, las causas del muguet en el bebé pueden ser diferentes. Puede estar provocado por la succión, una acción que realizan los lactantes durante la mayor parte del tiempo, ya sea mamando, al tomar el biberón, con el chupete o al meterse un dedo en la boca. Esto puede ocasionar pequeñas pérdidas de continuidad en la mucosa bucal, que, asociadas a cambios del pH de la saliva, hacen de la boca del pequeño el caldo de cultivo perfecto para que un hongo se reproduzca.

La toma de antibióticos, tanto en el niño como en la madre –se los puedes transmitir por la leche materna- también puede alterar y desequilibrar la flora presente en la boca, favoreciendo la reproducción de la Candida y el desarrollo del muguet.

Otra forma que tiene el bebé de contraer la infección es a través de la presencia de una candidiasis materna en la zona del pezón mientras el niño está lactando o, en el caso de los recién nacidos, otra causa de transmisión puede llegar por el canal del parto, cuando la madre tiene una candidiasis durante el embarazo.

Un tratamiento sencillo y rápido

Si sospechas que tu bebé tiene muguet, ponte en contacto con tu pediatra. El tratamiento tópico de acción antifúngica puede ser eficaz y rápido en un primer momento. Además, se trata de una dolencia fácil de prevenir, simplemente aplicando una serie de medidas básicas de higiene, como la esterilización de tetinas y chupetes, la limpieza de los objetos con los que juega tu bebé o el lavado frecuente de manos de los padres o personas que cuiden al niño. En Biosalud Day Hospital tratamos las enfermedades infantiles desde el enfoque de la Medicina Biológica, y trabajaremos sobre la prevención de la candidiasis, especialmente si se ha contagiado de la madre.

Biosalud te ayuda a prevenir desde el embarazo

En Biosalud no somos pediatras, pero también te podemos ayudar a prevenir el muguet en tu bebé. Y es que si estás embarazada y tienes una candidiasis vaginal , hay que tratarla a la mayor brevedad para evitar que el niño pueda infectarse con los hongos de tu vagina en el momento del parto.

En este sentido, son muy importantes los tests que hacemos en Biosalud para saber si existe candidiasis. Hacemos un frotis, un sembrado del exudado vaginal, vemos que hongos son y, suponiendo que sea Candida albincas, realizamos un aromatograma. Esta técnica nos permite conocer con qué tratamientos de Medicina Biológica trataremos esa candidiasis,

Y es que, en caso de embarazo, para curar esa infección no se puede usar un antifúngico convencional (como el ketoconazol), ya que se trata de un fármaco que se metaboliza en el hígado y que no es bueno ni para la madre ni para el bebé. El tratamiento siempre se realizará con remedios naturales y con un gran apoyo en la alimentación.