Candidiasis, una epidemia oculta de nuestro tiempo

Con la enfermedad sin diagnosticar, muchos pacientes son derivados a psiquiatras

La candidiasis se refiere tanto a la infección que causa el hongo Cándida, como a sus toxinas y las consecuencias o efectos que tiene en el organismo. La Cándida afecta al intestino, siempre, pero tiene expresiones cutáneas, en los órganos reproductivos, el sistema inmune y el sistema nervioso. De forma que hay también un reflejo en la inmunología y en la psique.

Los síntomas de la candidiasis no suelen ser claros e incluso pueden no estar relacionados entre sí, por eso, muchas veces los pacientes son derivados al psiquiatra al presentar cuadros neuróticos y, además, la medicina tradicional no tiene un método claro de diagnóstico. Muchas veces se considera que se trata sencillamente de un paciente “nervioso”.

 

Ante una candidiasis y su consecuencia en el intestino, muchas personas experimentan alergias alimentarias, por la introducción de algunas clases de moléculas en la sangre. Pero puede incluso haber una penetración más allá de la barrera sangre-cerebro produciéndose trastornos en los neurotransmisores y dando lugar a síntomas mentales. A ello se une el deficiente funcionamiento del sistema inmune, ocupado en eliminar esas moléculas, intrusos en la sangre.

De una manera resumida, la candidiasis perjudica al sistema digestivo;  la cándida puede provocar hasta 80 o más diversas toxinas. Sus similitudes con otras dolencias como el cansancio o fatiga crónica, la alergia alimentaria o síndrome de inmunodeficiencia, lleva a la medicina convencional a curar estas enfermedades, pero no la de la candidiasis subyacente.

Puede convertirse en algo muy complicado tratar a una persona con cansancio, irritación, prurito, eczema o tiña de las uñas, y además con insomnio, ataques de pánico, miedo y ansiedad.

Los comienzos de la enfermedad

Fue a fines del siglo XX cuando se presentaron en los centros médicos pacientes con diversos y variados síntomas o con síntomas de varias enfermedades. Eran derivados a los especialistas y eran diagnosticados como sanos. Cuando tenían una visita psiquiátrica, el psiquiatra podía opinar que eran pacientes cuya enfermedad sólo estaba en su cabeza y que era una creencia infundada

En esa época, los antibióticos eran recetados para casi todo. Se eliminaba la cándida pero también otras bacterias “buenas” del aparato digestivo. La cándida está presente en nuestro interior pero no es una amenaza si el sistema inmune funciona bien y la controla. Cuando se produce el sobre-crecimiento de la cándida es cuando aparecen las dificultades.

Otras bacterias amigables en el intestino, como el acidophilus, bifudus o bulgaricus están controlando el desarrollo de la cándida. Una larga cura antibiótica no realiza una eliminación selectiva de las bacterias, o sea, no es capaz de acabar solo con la cándida, sino que elimina todas las bacterias dando lugar así  a un desequilibrio.

Candida epidemia antibióticos

Otro factor que incide en el desarrollo excesivo de la cándida es nuestra dieta actual, sometida a procesos de conservación y con pocos vegetales puros o naturales, que tenían un alto valor nutritivo y que ahora consumimos en menor cantidad. Estamos ingiriendo demasiados carbohidratos simples que se convierten en azúcar y son un alimento para la cándida

Evolución repentina o gradual

Los síntomas que pueden aparecer en ambas formas afectan a muchos sistemas corporales

  • En el aparato digestivo los síntomas suelen ser: gases, hinchazón, mala digestión, estreñimiento, diarrea, ardor, mal aliento, síndrome del intestino irritable
  • Respecto a síntomas somáticos y alergias, algunos como: hormigueo, congestión nasal, migrañas, dificultad para respirar, presión en el pecho, pérdida de peso, falta de deseo sexual
  • Cerebro y emociones: fatiga crónica, pérdidas de memoria, insomnio, trastornos del sueño, frecuentes cambios de humor, nerviosismo
  • Piel: pie de atleta, sarpullidos crónicos, picor anal, urticaria.
  • Sistema genitourinario: Infecciones vaginales, prurito vaginal, insatisfacción en la vida sexual, retención de líquidos, problemas de próstata…

Causas de candidiasis

Factores o razones que pueden llevar al desarrollo de la cándida son:

  • Utilización prolongado de antibióticos
  • Dieta rica en carbohidratos simples, exceso de azúcar
  • Consumo de anticonceptivos y esteroides
  • Estrés, falta de descanso y dormir mal
  • Consumo de bebidas endulzadas y gaseosas, tipo cola, fanta y otros endulcorantes y de cafeína y conservantes
  • Bajo consumo de verduras, alimentos no procesados y pan integral
  • Abuso de alcohol y nicotina
  • Metales tóxicos como mercurio, plomo, cadmio y amalgama

La medicina integrativa de Biosalud Day Hospital para tratar la cándida

Nosotros tratamos la candidiasis profundizando en las causas de la misma en una persona determinada y concreta. Individualizamos, como siempre, el tratamiento. Para ello, lo primero que tenemos que saber es si realmente existe la candidiasis. Haremos un test específico, Canditest, que nos mide hasta 77 parámetros de salud, como la existencia de infecciones por bacterias y hongos intestinales, marcadores del metabolismo de los ácidos grasos, carbohidratos, oxalatos, ciclo de Krebs, neurotransmisores pirimidinicos, ácido fólico

Una vez que sabemos que se da un  crecimiento desmesurado e incontrolado de la cándida, eliminaremos los factores que la mantienen, aplicando antifúngicos naturales, dieta antifúngica, ozonoterapia, fotonterapia, terapia de Biorregulación electromagnética, e hidroterapia de colon para un saneamiento intestinal.

En este vídeo, el director de Biosalud, el Dr. Mariano Bueno, resume qué es la candidiasis y cómo la tratamos.

Canditest, un sistema de diagnóstico específico

Incluye información sobre el metabolismo energético

En Biosalud Day Hospital hemos patentado análisis o test propios para detectar diversas condiciones o patologías. Así, hemos abordado la determinación de intolerancias alimentarias a más 300 alimentos y aditivos por medio de un análisis de sangre seca, llamado FoodInt, o nos hemos introducido en el campo de la nutrigenómica, intentando establecer una dieta personalizada según el ADN, por medio del Foodgen.

Estos son solo dos ejemplos de la investigación que hemos llevado a cabo a lo largo de todos estos años. Pero tenemos disponibles tests tan específicos como el Canditest perfil nutricional y metabólico, que nos sirve para detectar una enfermedad tan grave y común como la candidiasis.

La candidiasis, que se produce por un sobrecrecimiento del hongo cándida albicans, y puede tener manifestaciones en la boca, genitales, piel, oídos, uñas, se produce siempre en el intestino, de forma que siempre que se da una candidiasis oral, por ejemplo, existe también una candidiasis intestinal.

El Canditest es un análisis  de 1ª orina de la mañana que nos indica hasta 77 parámetros de salud, como la existencia de infecciones por bacterias y hongos intestinales, deficiencias nutricionales, información sobre el metabolismo energético, óseo, algunos neurotransmisores o la permeabilidad intestinal. Estudiando diversos metabolismo correspondientes a micosis, bacterioris y permeabilidad intestinal. Marcadores del metabolismo de los ácidos grasos, de los carbohidratos, oxalatos, del ciclo de Krebs, neurotransmisores pirimidinicos-ácido fólico. Marcadores nutricionales óseos y de aminoácidos e indicadores de desintoxicación.

Podemos decir que la forma o el medio para saber si en realidad tienes una infección por levaduras, y la cándida es una levadura, es visitar a tu médico y hacerte la prueba o test de candididiasis

Pero, como hemos dicho, Canditest también es un instrumento que incluye información sobre el metabolismo energético

¿Qué es el metabolismo energético?

El metabolismo energético es el proceso de generación de energía (ATP) a partir de los nutrientes. El metabolismo comprende una serie de vías interconectadas que pueden funcionar en presencia o ausencia de oxígeno. El metabolismo aeróbico convierte una molécula de glucosa en 30-32 moléculas de ATP. La fermentación o el metabolismo anaeróbico es menos eficiente que el metabolismo aeróbico.

Candistop.es - Metabolismo energético

La energía la obtenemos de los hidratos de carbono, lípidos, proteínas y del alcohol, que están en los alimentos y bebidas y la usamos para el mantenimiento de las funciones vitales del organismo.

La energía total de los alimentos, además de emplearse en la producción de ATP, preciso para diversas funciones celulares, también se gasta en los propios procesos de aprovechamiento de los nutrientes, como la digestión.

Teniendo en cuenta que la candidiasis es un hongo que afecta al intestino y que produce un desequilibrio en la flora intestinal por el exceso de hongo cándida, se produce un desajuste entre la energía ingerida y el consumo energético diario y puede dar lugar a pérdida de apetito y a variaciones en el peso.

Por eso, con Canditest perfil nutricional y metabólico podemos obtener información sobre el metabolismo energético y los metabolismo correspondientes a micosis o permeabilidad intestinal.

Te recomendamos por eso que si repetidamente tienes gases  o te sientes pesado o hinchado después de algunas comidas, consideres la posibilidad de efectuarte el test de la candidiasis en Biosalud Day Hospital, porque no te bastará con una crema o un antibiótico, sino que tendrás que iniciar un tratamiento para la candidiasis, que puede incluir una dieta específica anticándida, entre otras medidas. Consúltanos sobre ello

Nueva diana terapéutica para la candidiasis

Trabajo internacional en base a la proteína Dom 34

En Biosalud llevamos desde 1985 tratando la candidiasis. Una de sus localizaciones más normales es el intestino y siempre que está en algún otro sitio, está además en el intestino. Estamos, por ello, muy al tanto de las investigaciones sobre candidiasis. Y en una reciente ha intervenido un equipo de la Universidad de Valencia, junto con otras instituciones internacionales.

Investigadores de la Universidad de Valencia y de la Universidad Heinrich-Heine de Düsseldorf han identificado una posible diana contra la candidiasis; sería la llamada proteína Dom34.

Dom 34 proteina

A esta proteína le han descubierto una nueva función: la síntesis específica de enzimas para la formación de glicoproteínas de la pared celular de la levadura candida albicans. Esto ha informado la institución académica en un trabajo publicado en PLOS GENETICS.

La proteína Dom 34 realiza el reciclado general de ribosomas para la síntesis de proteínas en la célula. Pero ahora se descubre con este trabajo que también sintetiza enzimas para la formación de glicoproteínas (moléculas de proteína + 1 o varios glúcidos) en la pared celular de «candida albicans», una levadura que cada vez tiene más incidencia en infecciones intrahospitalarias.

Esta pared celular es básica para que la candida sobrevia y profilere, y de paso provoque la preocupante candidiasis. En algunas inmunodeficiencias, como el Sida o trasplantes de órganos, las complicaciones de esta candidiasis llegan a ser fatales.

Según afirma Paula Alepuz, investigadora de la UV responsable de la colaboración española en el proyecto, no hay hoy en día terapias completamente efectivas.

Conforme al estudio, se comprueba que la proteína Dom34 reconoce y se une a los mRNA (mensajeros de ácido ribonucleico) producto de la expresión de los genes codificadores para enzimas de glicosilación de proteínas. La unión de la proteína DOM34 a estos mRNA promueve su traducción y por consiguiente la síntesis de dichas enzimas.

El estudio es una oportunidad de investigación para nuevas terapias para la candidiasis, que aumenta paulatinamente convirtiéndose en un serio problema hospitalario.

El trabajo ha sido obra de la colaboración de la Molekulare Mykologie Heinrich-Heine Universitat de Düsseldorf, Manchot Graduate School Molecules of Infection, la Heinrich-Heine Universitát y el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular ERI Biotecmed de la Universitat de Valencia. Esta última estudia cuantitativamente la traducción, o sea, el proceso por el que la información genética transcrita en mRNA se va a utilizar para sintetizar la proteína. Paula Alepuz y Enrique Pérez Ortín codirigen el grupo de investigación GFL (Genómica Funcional de Levadura) del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat de Valencia y en los últimos años han ultimado el método para determinar cuantitativamente las tasas de traducción de mRNA a escala genómica (todos los de la células) y a escala de mRNA específicos.

La candidiasis debe ser tratada a tiempo

La candidiasis, infección causada por hongos que puede manifestarse en diversos órganos y sistemas del organismo, tiene que ser tratada a tiempo.

Esto es de vital importancia. Los hongos de la Candida albicans pueden dar lugar a múltiples infecciones,  de la boca, la lengua, la vagina o el esófago, pero es que además la candidiasis a menudo es invasiva, e incide en tejidos profundos. Entre las más graves está la infección de la sangre (fungemia), un problema grave para pacientes hospitalizados que sean vulnerables. Según Peter G. Pappas, de la Universidad de Alabama en Birmingham, las infecciones desde el torrente sanguíneo hacia el corazón, cerebro, ojos, riñones e hígado son las que más nos preocupan.

Estudios como el indicado pueden servir para conseguir un tratamiento más rápido de la candidiasis. Una vez más, se demuestra la importancia de la investigación en todos los ámbitos de la medicina, también de la biológica.

Fuente: Infosalus.com

Las infecciones por levadura, vinculadas a la enfermedad mental

Relación entre cándida y esquizofrenia

Las infecciones por hongos son un incidente relativamente común actualmente, y son fácilmente tratables. Pero una nueva investigación acaba de revelar un vínculo indefinido entre el hongo cándida y la esquizofrenia en hombres , y el deterioro de la memoria en mujeres con enfermedades mentales, que sugiere que este tipo de infección puede tener un impacto más duradero en el cuerpo de lo que se pensaba.

Para que quede claro, este es un trabajo muy reciente, así que no podemos decir aún si las infecciones por hongos causan enfermedades mentales, pero es sin duda un link que requiere una investigación adicional.

«Es demasiado pronto para señalar a la infección por cándida como causa de enfermedad mental o viceversa», dijo el investigador principal Emily Severance  de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. «Sin embargo, la mayoría de las infecciones por cándida se pueden tratar en sus primeras etapas, y los médicos deben tener en cuenta estas infecciones en sus pacientes con enfermedades mentales.»

El hongo cándida es natural en el intestino humano, donde hace un buen papel. Pero puede crecer más de la cuenta en ambientes cálidos y húmedos y  causar picazón, ardor, candidiasis, e infecciones por hongos transmitidos sexualmente.

Estas infecciones por hongos pueden ser prevenidas comiendo menos azúcar, evitando antibióticos innecesarios, y manteniendo una buena higiene, pero todavía tienen una incidencia importante. Casi el 75 por ciento de mujeres adultas han tenido una infección vaginal por levaduras en su vida, y las infecciones de candidiasis bucal en la boca y la garganta son comunes entre los bebés.

candida albicans fungus

Una investigación ha estado sugiriendo últimamente que enfermedades como la esquizofrenia podrían estar relacionadas con problemas del sistema inmune, por lo que, teniendo en cuenta su generalización, el equipo decidió investigar las infecciones por levaduras.

Para ello, se hicieron pruebas a 808 personas – algunas que tenían esquizofrenia o desorden de trastorno bipolar, y otras sin antecedentes de enfermedad mental – en busca de anticuerpos contra la candida albicans.

Después de tener en cuenta factores como la edad, la raza, el estatus socioeconómico y medicaciones, encontraron que el 26 por ciento de los hombres con esquizofrenia tienen anticuerpos contra candida (lo que sugiere que habían sido infectados en algún momento), en comparación con sólo el 14 por ciento de los varones de control sin ningún tipo de enfermedad mental.

Ese mismo enlace no se encontró en las mujeres, pero cuando se pidió a los participantes completar una serie de pruebas cognitivas, las mujeres con esquizofrenia o trastorno bipolar que tenían un historial de infección por levaduras tenían puntuaciones de memoria mucho peores en comparación con aquellas que nunca habían sido infectadas.

«Aunque no podemos demostrar una relación directa entre la infección por Candida y los procesos cerebrales fisiológicos, nuestros datos demuestran  algún factor asociado con la infección por Candida, y posiblemente el propio organismo desempeña un papel afectando  la memoria de las mujeres con esquizofrenia y trastorno bipolar, y esto es una vía que hay que estudiar más a fondo «, dijo Severance

Hay algunas limitaciones en este estudio – para empezar, el equipo no fue capaz de eliminar la influencia de todos los factores externos que intervienen en la infección de levadura, como la dieta y la salud inmune en general. Tampoco podían descubrir la presencia de anticuerpos cuando o donde se produce una infección por hongos, o lo grave que era.

Pero este es sólo el primer paso – el equipo investigará ahora las relaciones de causa y efecto entre candida y la salud mental en ratones, antes de continuar averiguando lo que sucede en los seres humanos.

Y ya hay algunos indicios en otras investigaciones en cuanto a cómo el enlace podría funcionar. El año pasado, los investigadores encontraron que las bacterias intestinales podrían desempeñar un papel en la ansiedad y la depresión.

«Debido a que la candida es un componente natural del microbioma del cuerpo humano, el crecimiento excesivo de levadura o la infección en el tracto digestivo, por ejemplo, puede perturbar el eje intestino-cerebro», dijo Severance. «Esta interrupción en conjunción con un sistema inmune que funcione anormalmente podría perturbar colectivamente los procesos cerebrales que son importantes para la memoria.»

Tenemos un largo camino por recorrer antes de que entendamos completamente cómo nuestro sistema inmune juega un papel importante en nuestra salud mental, pero esperemos que esta línea de investigación nos pueda  llevar un poco más cerca.

 

¿Existe la candidiasis intestinal?

El test para detectar la candidiasis

La candidiasis es una infección producida por el hongo Candida, siendo la especie Candida albicans la más común. Se encuentra en pequeñas cantidades en la vagina, la boca, el tubo digestivo y en la piel, y no suele ocasionar infecciones ni síntomas.

La cándida y muchos otros microorganismos que normalmente albergan en nuestro organismo se mantienen mutuamente en equilibrio. Sin embargo, existen circunstancias que producen su aumento, llevando a que se presente la candidiasis. Estas circunstancias pueden deberse al estado inmunológico, al mal estado de la flora intestinal, los malos hábitos alimenticios, la integridad de la propia mucosa intestinal, el estrés, la intoxicación por metales pesados, etc.

Por muchos es conocida la candidiasis vaginal, pero ¿qué ocurre con la intestinal?

La cándida intestinal se alimenta de los restos mal degradados durante la digestión, en concreto de los azúcares. Dado que se trata de un hongo oportunista, precisa de unas condiciones específicas para su desarrollo, y una vez que se extiende, se fija a la mucosa por medio de una especie de raíces.

El metabolismo de los hongos genera gran cantidad de residuos altamente tóxicos, entre los que destacan el ácido tartárico y la arabinosa. Estos metabolitos dañan nuestro organismo, produciendo irritación, inflamación y diversas respuestas inmunitarias, desencadenando una serie de síntomas, que pueden ser muy diversos, como por ejemplo  irritabilidad, pérdida de memoria, cansancio, malestar general, dolor muscular y articular, hinchazón abdominal, digestiones pesadas, etc.

Dado que las infecciones por cándida son difíciles de detectar por su localización, su extremada adherencia a las mucosas y a la gran cantidad de síntomas que produce, se presentan importantes dificultades en su diagnóstico. Los métodos serológicos resultan un tanto imprecisos, por lo que las pruebas más fiables son las efectuadas a través de la medición de los metabolitos en orina, o también,  la determinación de la composición de microorganismos de las heces.

En Biosalud®, gracias a nuestra dilatada experiencia de más de 30 años en la medicina biológica, hemos desarrollado el análisis de orina CANDITEST® mediante el cual gracias a una muestra de orina congelada, tomada a primera hora de la mañana, podremos saber si en nuestro intestino tenemos un sobrecrecimiento del hongo cándida o de otras bacterias que estén perjudicando nuestro sistema inmune. Además, también podremos conocer si tenemos déficits de algunos nutrientes o vitaminas. Con este análisis novedoso y exclusivo podremos afrontar estos problemas y solucionarlos.

 

 

La relación de los hongos con el cuerpo humano

Cándida fuera de equilibrio

Cuando se trata el tema de los billones de microorganismos que habitan en nuestros cuerpos, las bacterias consiguen casi toda la atención.

Los cambios en nuestra microbiota residente y su genoma colectivo – llamado microbioma – se han relacionado con una amplia gama de enfermedades, desde diversas formas de artritis a la depresión. En este punto, los científicos tienden a centrarse en qué especies bacterianas podrían obstaculizar o mantener la salud.

Pero nuestra biota comprende una colección de microbios. Y un número creciente de investigadores creen que junto con las bacterias, los hongos que habitan en nuestro cuerpo – o, colectivamente, el micobioma – pueden también ser influyentes tanto en nuestro bienestar como a veces, en nuestra enfermedad.

Fue el médico micólogo de Case Western Reserve Mahmoud Ghannoum quien primero acuñó el término micobioma. «Allá por el año 2008, yo estaba asistiendo a reuniones y advertí que la gente realmente comenzaba a hablar sobre el microbioma», recuerda, «pero en su mayor parte sólo hablaban de las bacterias, no de los hongos y los virus que también comprenden nuestro bioma. Me dije a mí mismo que también deberíamos empezar a buscar en las comunidades de hongos”

En 2010 el grupo de Ghannoum publicó un estudio en PLoS Pathogens que por primera vez utilizaba la avanzada tecnología de secuenciación genética para caracterizar lo que constituye un micobioma normal en la boca humana. La idea era establecer un perfil fúngico como referencia a la cuál las poblaciones de hongos alterados por la enfermedad pudiera ser comparada. Considerando que la investigación anterior informó de un número relativamente limitado de especies de hongos en nuestras cavidades orales – principalmente candida, que cuando sobrecrece causa candidiasis- Ghannoum y sus colegas identificaron un verdadero zoo de colonos por hongos en la boca de los 20 participantes en el estudio.

En total reportaron 101 especies de hongos, con cada persona albergando entre 9 y 23 cepas. Consideraron una comunidad sana hongos  para incluir estas especies presentes en al menos el 20 por ciento de los participantes, entre ellos, más comúnmente, varias especies de Candida. Este núcleo de micobioma también incluía Cladosporium, un conocido desencadenante del asma; Aureobasidium, que puede causar infecciones fúngicas en pacientes de trasplante de órganos; y algunas especies potencialmente beneficiosas, como Saccharomyces boulardii.

Hongos fuera de balance

También se encontraron en el bioma de referencia, después de la cándida, la enfermedad más común que causa hongos: Aspergillus, Fusarium y Cryptococcus. Como se encontraron muchos hongos potencialmente dañinos, Ghannoum cree que podría significar que, en condiciones normales otros hongos y microbios pueden mantener estas cepas patológicas en control.

En apoyo de esta idea de que perturbar el equilibrio de los hongos en el cuerpo puede provocar la enfermedad, Ghannoum publicó un documento unos años más tarde teniendo en cuenta los hongos presentes en la boca de pacientes infectados por VIH. Encontraron que Pichia – una levadura utilizada en la agricultura para impedir el crecimiento de otros hongos en diversos cultivos – inhibe el crecimiento de cándida y otras especies de hongos patológicos.

«Con el cultivo de Pichia en el laboratorio, se encontró que ésta segrega un compuesto que puede tratar las infecciones fúngicas en los animales», explica Ghannoum. En ratones con sistemas inmunes comprometidos, que sirvieron como modelo animal de VIH, las personas expuestas a Pichia desarrollaron infecciones menos graves cuando se inocula con cándida.

Con base en la obra de Ghannoum, una serie de otros grupos de investigación se propuso comprender mejor nuestra relación con los hongos. En 2012 y 2013, respectivamente, un equipo japonés e investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU perfilaron el micobioma de la piel e informaron de comunidades distintas basándose en la ubicación en el cuerpo, hallazgos que podrían contribuir a la búsqueda de nuevos tratamientos para los trastornos de la piel por hongos.

Más recientemente, investigadores franceses distinguen los hongos presentes en pulmones humanos sanos en comparación con los afectados por fibrosis quística. El aspergillus fue más prevalente en los pulmones de las personas sanas, mientras que varias especies de Candida dominaron en los afectados por CF y otros trastornos pulmonares.

Una señal para los hongos no deseados

Otra investigación del micobioma fue la del profesor de UCLA David Underhill. En 2012 Underhill y sus colegas publicaron un estudio en Science que utiliza herramientas de secuenciación similares a las empleadas por Ghannoum para perfilar un micobioma de referencia del intestino en ratones. Por término medio se encuentran entre 50 y 60 géneros de hongos (el plural de género) en el tracto gastrointestinal de cada roedor, y muchas especies dentro de cada género.

«Hemos demostrado que existe una gran diversidad de hongos en los ratones», comenta Underhill, «pero también nos interesamos en la forma en que estos hongos podrían estar contribuyendo a la enfermedad.»

En el mismo estudio el grupo de Underhill encontró que los hongos de mamíferos interactúan con el sistema inmunológico para controlar la inflamación en el intestino. En concreto, se analizó la importancia de una proteína que se encuentra en la superficie de las células inmunes llamadas Dectin-1 que ayuda al cuerpo reconocer y erradicar los hongos no deseados.

Los ratones en los que el gen que codifica el Dectin-1 fue inactivado y en los que se indujo colitis padecieron una enfermedad mucho más grave que los ratones con el gen activo. Con estos resultados en la mano identificaron después una variante genética de Dectin-1 en humanos que predijo una forma grave de la enfermedad inflamatoria intestinal llamada colitis ulcerosa.

Underhill postula que las alteraciones en la población de hongos del intestino podrían ser un importante contribuyente a por lo menos algunas formas de casos de enfermedad inflamatoria intestinal y podría representar una potencial vía de tratamiento. Sin embargo, reconoce que una serie de otros factores parecen contribuir también a la enfermedad.

«Ninguno de estos factores trabaja de forma aislada», dice. «Creo que es probable una confluencia de todos interactuando entre sí y con nosotros – lo que comemos, qué tipo de nutrientes tienen, las influencias genéticas y cómo nuestro sistema inmune reacciona a los hongos y las bacterias en el intestino.»

Ghannoum  está de acuerdo en que un toma y daca entre las bacterias, los virus, los hongos y la biología específica de cada persona probablemente influye en nuestra salud. «Sabemos que cuando alguien toma un antibiótico puede desarrollar infecciones por hongos», dice. «Así que está claro que existe una interacción entre estas comunidades Desde mi punto de vista no son por sí solo las bacterias, ni por si solos los hongos, hay que  ponerlos juntos’. Y estoy seguro de que los virus también juegan un papel. Realmente tenemos que mirar el cuadro total”

Recientes hallazgos no publicados por el laboratorio de Ghannom muestran que la interacción entre los hongos y las bacterias en el intestino agrava la respuesta autoinmune del cuerpo en la enfermedad de Crohn, otra forma de enfermedad inflamatoria intestinal.

En colaboración con un grupo de la Cleveland Clinic, Ghannoum y sus colegas también empezaron a demostrar que las poblaciones de hongos orales son diferentes en las personas con cáncer de cabeza y cuello. Ese hallazgo, dice Ghannoum, podría ayudar a reemplazar o ayudar a confirmar las biopsias, si el trabajo se confirma en estudios más amplios. Los hongos también pueden contribuir a algunos casos de artritis. La investigación reciente encontró que la artritis autoinmune puede ser inducida en ratones inyectados con ciertos compuestos que se encuentran en las paredes celulares de los hongos.

Investigación de los hongos para tratar las enfermedades

El reumatólogo de la Universidad de Nueva York e investigador del microbioma Dr. José Scher, afirma que» la comprensión de cómo las bacterias, los virus y los hongos pueden desempeñar un papel en el mantenimiento de la salud y la enfermedad nos ayudará a desarrollar terapias más eficaces

Ghannoum de la Case Western también es optimista. «Creo que la idea de terapias probióticos y antibióticos es una cuestión muy importante», dice, «¿Hay que utilizar antifúngicos? ¿Hay que usar antibióticos? Por último, debemos utilizar los probióticos? Todos ellos tienen sentido para mí.» Pero la clave es identificar primero los hongos «amigos», como él dice; y los virus y bacterias; y cómo todos estos microbios interactúan con el medio ambiente.

Uno de los obstáculos para los investigadores es que muchos hongos aún no se han clasificado en absoluto. Hay un montón de micólogos tratando activamente de hacer frente a esta confusión y construir una taxonomía más precisa.

«Estamos en una etapa en la que estamos reconociendo el significado biológico de los hongos en nuestros sistemas para ayudar a desarrollar un lenguaje común y un conjunto de enfoques de investigación», dice Underhill. «Muy pronto, con suerte, sabremos cómo pueden ser buenos para nosotros, malos para nosotros y manipulados para nuestro beneficio.»

Depresión y salud intestinal

La depresión está relacionada con la candidiasis y otros desequilibrios en la flora intestinal. Os proponemos unas pautas de dieta y ejercicio anti-hongos para recuperar la salud emocional.

La causa de la depresión sigue siendo un misterio ya que no se encuentra una explicación única y definitiva a este estado emocional. La genética, la química del cerebro o incluso la depredación del medio ambiente han sido mencionadas y documentadas como causas de la depresión.

A menudo se pasa por alto, pero el crecimiento sistémico de las levaduras es otra de las causas de la depresión.  En su libro, «The Yeast Connection», el Dr. William Crook y la Dra. Carolyn Dean, explican que se ha hallado una fuerte relación entre el crecimiento excesivo del hongo candida albicans y la depresión en pacientes que tenían una historia de:

  • Uso de antibióticos, especialmente largos ciclos de antibióticos
  • Uso de píldoras anticonceptivas
  • Malestar digestivo persistente
  • Infecciones vaginales recurrentes

A lo largo de su vida, el Dr. Crook hizo el fascinante descubrimiento de que el 85 por ciento de las mujeres que sufren de depresión que tenían alguno de los elementos anteriores en su historia encontró alivio de la depresión y otra serie de síntomas, siguiendo un plan de tratamiento anti-Cándida. ¿Por qué? Vamos a ver el ciclo de crecimiento de los hongos en el cuerpo y cómo afecta a varios sistemas del organismo, incluyendo la química del cerebro (neurotransmisores)

candidiasis depresion mujer

Comienza de la siguiente forma: Tú enfermas por una infección o inflamación y tomas antibióticos o medicamentos que contienen cortisona para sentirte mejor. Enfermas de nuevo y tomas medicamentos para tratar tus síntomas. Esto ocurre muchas veces durante un período de años. También puedes estar tomando pastillas anticonceptivas. Con el tiempo, el equilibrio natural y saludable de levaduras y microorganismos (flora) en el tracto intestinal altera su equilibrio en respuesta a los medicamentos.

Los antibióticos matan indiscriminadamente las bacterias. Esto es bueno si tienes neumonía bacteriana o una herida infectada, debido a que las bacterias «malas» eventualmente podrían poner en peligro tu vida. Sin embargo, los antibióticos también matan las bacterias «buenas», especialmente aquellas que viven en el tracto digestivo y ayudan a digerir los alimentos. Esto altera el equilibrio natural de las bacterias y levaduras que normalmente viven en armonía en el tracto digestivo, ya que la levadura no se ve afectada por los antibióticos.

Cuanto más a menudo se toman antibióticos o medicamentos que contienen cortisona, más perturbado resulta el equilibrio natural de la flora intestinal. El término médico para esto es disbiosis (desequilibrio microbiano dentro del intestino)

A medida que la flora en el intestino cada vez está más fuera de equilibrio, ocurren dos cosas: el revestimiento de los intestinos se debilita y se desarrolla un antojo de azúcares y carbohidratos para tratar de alimentar la antinatural gran cantidad de levadura en el intestino.

Cuanto más azúcar y carbohidratos comemos, más crece la levadura  fuera de equilibrio y mayor se hace el apetito de azúcares y carbohidratos. En respuesta, el revestimiento del intestino y el sistema inmune se debilitan debido al desequilibrio de los microorganismos.

Las toxinas y alérgenos alimentarios normalmente no pueden penetrar en tu revestimiento intestinal. Sin embargo, bajo condiciones de sobrecarga de levadura, el cambio de levadura de una forma incipiente a una forma de micelios hace que penetre el revestimiento intestinal permitiendo que las toxinas y alérgenos alimentarios se filtren en el torrente sanguíneo. Cuanto más entran en el torrente sanguíneo, más débil es el sistema inmune y más enfermo te sientes. En el libro La conexión entre levadura y salud femenina hay una descripción más detallada de este ciclo conocido como «síndrome de intestino permeable» y su efecto sobre las enfermedades. Por ejemplo, todas las enfermedades autoinmunes se acompañan de estos problemas.

Las toxinas de la cándida, básicamente productos de su metabolismo o toxinas liberadas cuando mueren, se cuentan por decenas. De hecho, en 1977, se habían identificado setenta y nueve toxinas diferentes. Dos en particular, son el alcohol y el acetaldehído. En algunos casos de cándida intestinal severa, las personas tienen niveles medibles de alcohol y acetaldehído en la sangre. Y se sienten en estado de embriaguez como si bebieran alcohol. Conocemos el acetaldehído, porque se ha demostrado que es producto de degradación de alcohol que es responsable de síntomas de la resaca.

candidiasis y depresion

Cuando el acetaldehído reacciona con el neurotransmisor, la dopamina, puede causar trastornos mentales y emocionales, como ansiedad, depresión, falta de concentración, y sensación espaciada. Si se mira la toxicología de acetaldehído se descubre que afecta negativamente a muchos tejidos y órganos en el cuerpo. No es de extrañar, entonces, que la depresión y la fatiga son dos de las quejas más comunes de las personas que sufren de disbiosis. Y no es de extrañar que el crecimiento de los hongos juega un papel en los síntomas de una amplia variedad de condiciones de salud crónicas

Sin el tratamiento adecuado para la candida, toda una cascada de problemas crea una espiral descendente que desencadena una serie de síntomas y la situación siguiente:

  • La disbiosis se vuelve más grave
  • Las toxinas de la cándida afectan directamente a tu cerebro haciendo que te sientas deprimido
  • El sobrecrecimiento de la cándida causa antojo de azúcar y carbohidratos y tu dieta está más fuera de control.
  • Se desarrollan más deficiencias nutricionales
  • Se producen más alteraciones endocrinas
  • Se debilita más el sistema inmunológico
  • La promoción de una liberación de sustancias químicas del cerebro, altera el equilibrio normal de los productos químicos de regulación del estado de ánimo en el cerebro y
  • Esto causa más depresión y / o ansiedad.

Desafortunadamente, no ha habido ninguna investigación significativa sobre las causas de la depresión relacionadas con la levadura desde que el Dr. Crook introdujo el tema en un artículo publicado en la revista Journal of the American Medical Association en 1984.

Y, por desgracia, no existe un tratamiento mágico.

Sin embargo, el Dr. Crook formuló un tratamiento exitoso para la disbiosis y los muchos síntomas que acompañan a la candidiasis. El tratamiento consiste en un enfoque de varios pasos:

Dieta y ejercicio para equilibrar el organismo

Una dieta rica en carnes, pescado, pollo, huevos, semillas y frutos secos, verduras y aceites, evitando los azúcares, los alimentos ricos en carbohidratos, y los productos fermentados como vinagres y conservas de carne, comienza a restringir la cantidad de combustible que la levadura tiene a su disposición en el intestino. Con el tiempo, en combinación con los suplementos anti-candida apropiados, tu tracto digestivo retorna a su equilibrio natural y saludable y tu sistema inmune se vuelve más fuerte. A su vez, el cerebro vuelve a la normalidad química y tus estados de ánimo bajos se detienen.

candidiasis depresion dieta

Una vez que hayas comenzado con la dieta, el ejercicio, aunque sólo durante cinco minutos al día, también comenzará a reequilibrar los niveles de neurotransmisores en el cerebro.

Los suplementos alimenticios para eliminar la cándida

Probióticos. Estos suplementos contienen bacterias amistosas que le ayudan a mantener un equilibrio natural y saludable de los microorganismos en el tracto digestivo.

Enzimas digestivas. Estos suplementos proporcionan una combinación de enzimas digestivas para ayudar a mantener una digestión saludable y natural. También es útil incluir fito-nutrientes para ayudar a calmar un malestar estomacal. Entre sus muchos beneficios, las enzimas digestivas ayudan a digerir cómodamente alimentos problemáticos como el brócoli, la coliflor, frijoles, fruta y leche.

Además de los medicamentos antimicóticos, una variedad de hierbas y nutrientes pueden ayudar a mantener un equilibrio saludable de las bacterias intestinales y frenar el crecimiento de la levadura. Entre los nutrientes para detener el crecimiento excesivo de la cándida: el ácido caprílico, pauD’Arco, aceite de orégano, nuez de nogal negro, extracto de semilla de pomelo, el ajo, el beta caroteno, y la biotina.

Vitaminas y minerales. Tomar un complejo multivitamínico y mineral diario de buena calidad ayuda a suministrar al cuerpo los nutrientes que necesita para ayudarle a recuperar su salud. Un buen calcio, magnesio y un suplemento de vitamina D son también esenciales para una salud óptima, especialmente para las mujeres.

Evitar la exposición a sustancias químicas

Las pinturas, productos de limpieza, perfumes y fragancias también pueden causar reacciones alérgicas. Las sensibilidades químicas son muy comunes en las personas con sobrecrecimiento de levadura.

Abordar las cuestiones emocionales y psicológicas

Este paso también afecta profundamente a nuestro apetito por ciertos alimentos y ayuda a equilibrar la química del cuerpo y del cerebro.

Efectos de la candidiasis en la salud mental

La conexión cándida-depresión

Hay una conexión entre la candidiasis y la depresión. Se trata de un hecho imaginable desde el momento en que existe conexión entre una enfermedad o dolor crónico y un estado mental depresivo.

Pero aparte de la imaginación, hay muchos expertos que han estudiado la relación entre la cándida, ese hongo que produce la candidiasis cuando se multiplica en el intestino, y la depresión o la salud mental en general.

Siguiendo a William Crook y su obra The Yeast Connection, las levaduras son organismos vivos unicelulares que no son ni animales ni vegetales. Viven en la superficie de todos los seres vivos, incluyendo frutas, verduras, cereales y piel. Son parte de los microflora (pequeñas plantas) y  contribuyen de diversas maneras a la salud de su anfitrión. La levadura en sí misma es nutritiva y pequeñas cantidades de levadura le dan al pan un buen sabor. La levadura es un tipo de hongo. Moho, hongos, monilia y cándida son nombres que se usan para describir los diferentes tipos de levadura.

Una familia de levaduras, la cándida albicans, vive normalmente en los pliegues interiores cálidos y en las hendiduras del tracto digestivo y la vagina. Cuando el sistema inmunológico es fuerte, las levaduras cándida no causan problemas. Pero cuando se toman antibióticos de amplio espectro para enfermedades como el acné, las infecciones respiratorias o la cistitis (infección de la vejiga), estos fármacos noquean a los gérmenes amigables a la vez que dejan fuera de combate a los enemigos.

Las levaduras del género cándida no se ven afectadas por los antibióticos de modo que se multiplican y aumentan familias numerosas. Estas levaduras crean toxinas que debilitan el sistema inmunológico.  Así que se pueden experimentar infecciones repetidas. Cada infección se trata con otra ronda de antibióticos, alentando un mayor crecimiento de los hongos, y un círculo vicioso.

Una dieta rica en azúcar y otros carbohidratos simples promueve el crecimiento excesivo de levadura.

Como podéis ver en este vídeo, muchas de las cosas que dice Crook coinciden con lo que explica con detalle el director de Biosalud Mariano Bueno

La expresión  “yeast connection” o «conexión de la levadura» es un término para indicar la relación de las infecciones por hongos superficiales en el tracto digestivo (o la vagina) con la fatiga, dolor de cabeza, depresión, síndrome premenstrual, irritabilidad y otros síntomas que te pueden hacer sentir «enfermo en todas partes.»

Muchos de estos problemas se desarrollan porque el sistema inmunológico, el sistema endocrino y el cerebro están íntimamente relacionados.

La depresión

Millones de personas en el mundo sufren depresión. Muchas de esas personas han tomado Prozac, Zoloft y otros medicamentos. Estos medicamentos, como muchos otros, pueden causar reacciones adversas. Debido a esta posibilidad, muchos terapeutas dicen que estos fármacos no se deben suministrar a las personas sin buscar las causas físicas y psicológicas de la depresión.

Al igual que la fatiga, el dolor de cabeza, síndrome premenstrual y otras dolencias crónicas, la depresión puede tener muchas causas diferentes. Por otra parte, estas causas son con frecuencia múltiples. De acuerdo a nuestra experiencia, la cándida albicans ocupa un lugar destacado en esa lista de causas de la depresión, especialmente en mujeres de edades entre 25 y 45 años.

Si sufres una depresión o cualquier otro trastorno incapacitante y tienes una historia de tratamientos repetidos o prolongados de antibióticos, síntomas digestivos persistentes o infecciones vaginales recurrentes, infecciones de próstata, tiña inguinal o hongos en las uñas, un programa de tratamiento integral que cuente con medicamentos antimicóticos orales y una dieta especial pueden proporcionarte un alivio de esa depresión recurrente.

Candidiasis y depresión. Relación

Uno de los principales síntomas de la proliferación de la cándida es la depresión. La depresión puede sentirse o ser descrita de varias maneras:

  • Tristeza
  • Falta de interés en las cosas que solían interesarte, emocionarte o ser importantes para ti
  • Irritabilidad y negatividad: todo te molesta
  • Incapacidad de sentir felicidad o placer, o incapacidad de sentir mucho de nada
  • Pesimismo, desesperanza y ansiedad
  • Temor por el futuro

La depresión tiende a abrirse camino poco a poco, por lo que es difícil determinar cuándo o cómo empezó. La persona deprimida se pregunta qué está causando esos sentimientos tristes persistentes. A veces la depresión está causada por un evento o situación traumática emocionalmente distinta, de la cual la persona casi siempre es consciente. Sin embargo, la depresión es muy común hoy en día, y en la mayoría de los casos la persona no tiene ni idea de lo que le está causando los sentimientos de tristeza y tiene miedo de buscar un tratamiento de su depresión  En estos casos, el crecimiento excesivo de cándida es una causa. ¿Por qué?

La depresión es sin duda una anormalidad cerebral. Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay nada realmente nocivo en el cerebro. Por el contrario, la impureza de la circulación que alimenta el cerebro es lo que está causando los síntomas

El tratamiento adecuado de la cándida es muy eficaz en el esclarecimiento de la depresión y la restauración de una perspectiva positiva en la vida de una persona. Se recuperan la esperanza y las razones para vivir. Estas mejoras se observan por lo general dentro de los primeros días de tratamiento de la cándida, y continúan a partir de ese momento.

La esquizofrenia

Respecto a la cándida y la salud mental, el doctor Carl Pfeiffer, uno de los pioneros en el tratamiento nutricional de los trastornos mentales, señaló en su libro Nutrición y enfermedad mental crónica que la infección por cándida es una de las causas menos conocidas de la esquizofrenia.

La esquizofrenia es un padecimiento mental con bases genéticas y según investigaciones recientes, existe un impacto genético de la microbiota intestinal en esta enfermedad mental.

Los microbios impactan en las funciones cognitivas y los patrones básicos de comportamiento, como la interacción social y el manejo del estrés.

El efecto de esta microbiota se extiende más allá del tubo digestivo, e influye en el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso central

El cerebro y el intestino están conectados directamente por el nervio vago.

El Clostridium difficile es una bacteria “mala”, de las más dañinas siguiendo el curso de los antibióticos.

El profesor Bernard Berthet, que es un experto bacteriólogo, sostiene que las bacterias intestinales patógenas, como la familia Clostridium, segregan neuro-toxinas, que producen numerosas enfermedades neurológicas. Para tratar estas enfermedades, debe recuperarse la flora intestinal. Pero lo innovador que propone el Prof. Berthet es que se haga simplemente con una dieta y probióticos, nada de antibióticos.

La idea del prof. Berthet es “matar de hambre” a las bacterias patógenas. Para ello, debe investigarse qué alimentos están alimentando a éstas bacterias.

El Dr. Mariano Bueno sigue la misma dirección en el caso de la candidiasis. Hay que “matar de hambre” a las cándidas y los gérmenes patógenos del intestino.

Para ello es fundamental hacer un buen diagnóstico, En Biosalud se realiza el FOODINT® (Test de intolerancias alimenticias), CANDITEST® (análisis de orina para detectar la existencia de infecciones intestinales) y KOPROCHECK® (estudio en heces de la flora intestinal y cultivo para bacterias y hongos intestinales)

Vemos pues con todas estas investigaciones la conexión entre una enfermedad como la candidiasis y la depresión o la enfermedad mental. El intestino y el cerebro están claramente conectados, por ello son muchos los médicos que llaman al intestino “el segundo cerebro”

Infección por candidiasis y sistema inmune

La cándida se evade del sistema inmunológico

La cándida albicans, el hongo responsable de las infecciones vaginales por levaduras y las infecciones de aftas en la boca, puede prevenir los ataques del sistema inmune, lo cual puede posibilitar que las infecciones entren en el torrente sanguíneo.

El último estudio sobre esta cuestión ha sido realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg   y los resultados se publicaron en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

El sistema inmune trabaja para combatir la infección sacando a los radicales libres de las células, lo cual mata a los gérmenes. Cuando la cándida albicans entra al cuerpo se utiliza el cobre para neutralizar los radicales libres. Cuando el cuerpo detecta el hongo vuelca cobre en el torrente sanguíneo, lo que permite que el hongo no pueda alimentarse impidiéndole el paso a lugares como los riñones.

Pero la cándida albicans, a diferencia de otros hongos, ha evolucionado para cambiar el cobre por el manganeso, según lo observado por los investigadores. La líder del  estudio, Valeria C. Culotta dijo al respecto que: «Lo que hemos encontrado aquí es una adaptación muy inteligente a los cambios durante la infección. Cuanto más aprendemos sobre la capacidad de este patógeno para sobrevivir en el interior de un ser humano, más puntos de vulnerabilidad podemos identificar”.

Cuando la candida albicans entra en el torrente sanguíneo tiene el potencial de ser mortal; puede afectar al hígado, el bazo y los riñones. Las personas con sistemas inmunes débiles son más susceptibles a los efectos letales de la Candida albicans.

Tanto el cobre como el manganeso se encuentran dentro del cuerpo humano y se consumen a través de los alimentos. Debido a la capacidad del cobre para reducir la enfermedad y la propagación de gérmenes, algunos hospitales en Reino Unido han puesto los tiradores de las puertas de cobre porque los gérmenes no pueden vivir en el metal.

Muchos tratamientos antifúngicos funcionan en la superficie para matar el hongo, pero con una resistencia cada vez mayor en los seres humanos a los medicamentos antifúngicos, los hongos han sido capaces de evolucionar lo que les hace no responder  al tratamiento.

Los investigadores tienen la esperanza de que el tratamiento futuro de la candida albicans funcione mediante la interrupción de su capacidad para cambiar de metales

Riesgo de infecciones fúngicas y como fortalecer el sistema inmune

Las infecciones por hongos son más comunes en las personas con sistemas inmunes dañados o perjudicados, pero normalmente son bastante raras. Los medicamentos pueden debilitar el sistema inmune de una persona haciéndolo más susceptible a las infecciones fúngicas. Medicaciones para tratar la artritis, asma, reacciones alérgicas y enfermedades autoinmunes debilitan el sistema inmune.

candida albicans hongo

Algunas infecciones fúngicas, como la infección de aftas en la boca, no son amenazantes para la vida, pero otras infecciones de hongos, como la infección invasiva de cándida, la aspergilosis invasiva y la histoplasmosis pueden ser letales.

Un sistema inmune débil puede hacer que una persona tenga más riesgo de desarrollar una infección fúngica; es importante estimular el sistema inmune, especialmente a medida que cumplimos años. Los siguientes consejos son buenos para impulsar el sistema inmunológico:

  • Dormir las horas apropiadas y reducir el estrés
  • No fumar
  • Minimizar el consumo de alcohol
  • Comer en abundancia alimentos ricos en antioxidantes,  frutas y verduras
  • Considerar los probióticos
  • Consumir ajo por sus habilidades de estimulación del sistema inmune
  • Ejercicio
  • Controlar la presión arterial
  • Mantener un peso saludable
  • Hacerse un chequeo anual con su médico para determinar el riesgo y tratar cualquier infección a tiempo